¿Qué es el manifiesto Agile y porqué nos interesa a los profesionales del marketing?

Allá por 2001, 17 expertos en programación difundieron un manifiesto que supuso un cambio radical en la manera de hacer y programar software. Este manifiesto tenía cuatro puntos claves que, de manera sencilla, pueden aplicarse al marketing y a cualquier otro tipo de empresa. El objetivo del manifiesto es trabajar de manera más ágil poniendo el foco en dos aspectos fundamentales. Por un lado, los miembros del equipo deben ser reconocidos y escuchados. Esto es así porque su experiencia y opiniones en el trabajo diario son básicas para el éxito del proyecto. Por otro lado hay que trabajar con objetivos alcanzables y medibles. Para lograrlo debemos poner en duda constantemente nuestra metodología.

  1. Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas. Es decir, prioricemos el cuidado del equipo. Un equipo que se comunica con respeto e interacciona de manera proactiva es un equipo más eficiente. Los clientes cambian, un buen equipo se mantiene unido.
  2. ‘Software’ funcionando sobre documentación exhaustiva. Como empresa, es mejor generar flujos de trabajo que funcionen a implantar un sistema basado en informes que no valen para nada.
  3. Colaboración con el cliente sobre negociación contractual. Si vamos informando al cliente de los logros del equipo y se siente parte del mismo, la colaboración será mejor para ambas partes. Nadie quiere oír “en nuestros contrato pone esto y esto es lo que recibes”. Tienes que priorizar a tu cliente y a sus objetivos.
  4. Respuesta ante el cambio sobre seguir un plan.  Los planes fallan y se deben reajustar. Si tu cliente ha sido partícipe de los pequeños éxitos y fracasos cotidianos, va a valorar y entender más el trabajo de tu equipo.

¿Cuáles son los principios de la metodología Agile y cómo la podemos aplicar al marketing?

Para simplificar la comprensión de estos cuatro puntos, se desarrollaron una lista de 14 principios.

  • Satisfacer al cliente con un suministro de trabajo continuo y de calidad. Ya que tu cliente es el que paga, ha de estar constantemente actualizado sobre el trabajo que realizas.
  • Dividir las tareas más complejas en pequeñas partes mucho más sencillas para poder completarlas más rápidamente. En el caso del marketing, Los KPIs demasiado ambiciosos siempre generan frustración en las dos partes. Seamos cautos y prometamos KPIs alcanzables en tiempos más pequeños.
  • Reconocer que el mejor trabajo nace de los equipos que están bien organizados. Una buena organización de los equipos y objetivos hace que el trabajo salga de manera más orgánica. Invierte en organizar bien tareas y equipo periódicamente.
  • Motivar a los trabajadores en un ambiente de trabajo favorable y depositar nuestra confianza en ellos. Ellos sacarán el trabajo adelante. Es fundamental que escuchemos a todos los miembros del equipo y estemos abiertos a sus ideas y sugerencias. Cuanto más reconocidos se encuentren mejor trabajarán.
  • Crear procesos que apoyen un desarrollo del trabajo más sostenible. No temas probar metodologías nuevas o aplicar las sugerencias de tu equipo si el objetivo es generar un caudal de trabajo más sostenible. Los proyectos ambiciosos se conquistan paso a paso.
  • Mantener un trabajo constante en la organización. Ten reuniones con el equipo para organizar las tareas y objetivos tantas veces como sean necesarias. En otras palabras, más organización, mejores resultados.
  • Estar abiertos a recibir nuevos cambios, incluso en la recta final del proyecto. Los cambios van a venir: no importa si vienen de parte del cliente o de tu propio equipo, cuanto más cerca estamos del final, más probable es que surjan. No temas los cambios, enfréntate a ellos de manera abierta y honesta.
  • Reunir al equipo de trabajo y directivos cada cierto tiempo para hablar sobre los cambios que se están realizando y los avances en el proyecto. En Marketing, es fundamental que tanto el cliente como el equipo estén constantemente actualizados sobre los cambios y avances en el proyecto.
  • Por intervalos, juntar a los empleados para recordarles cuáles son los objetivos para ser más efectivos y ajustar el comportamiento a dichos objetivos.
  • Contabilizar el rendimiento a medida que se realiza el trabajo. Por ejemplo, los KPIs asumibles en plazos realizables permiten que los equipos tengan pequeñas victorias.
  • Buscar la excelencia de una manera continua. En resumen, SIEMPRE hay margen para la mejora, revisa todo periódicamente para encontrar aquello que podemos mejorar.
  • Agarrarse al cambio para conseguir ser una fuerza más competitiva. Los líderes son siempre los que menos miedo tienen al cambio.

Más ágiles, más preparados

Aunque parezca mentira, los programadores de software son una de las profesiones con más estrés. La creación de programas es una suma de procesos complejos y, a menudo, la frustración es alta en este tipo de equipos.  La metodología Agile nació para simplificar la manera de hacer software, para dividir el trabajo de manera más equitativa y para reducir el estrés en los equipos. Para nosotros, profesionales del marketing y la comunicación, la aplicación de esta metodología también significará una reducción en el estrés de nuestro equipo. Esto es debido a que nuestros equipos de trabajo se van a ver más recompensados y van a trabajar más motivados con objetivos alcanzables. Además, vamos a usar su experiencia para seguir mejorando la metodología de nuestra empresa. Es decir, vamos a trabajar todos de manera más coordinada y proactiva, lo que va a generar mejores resultados.