Mejorar tu contenido en Instagram es sencillo si sabes bien qué es y cómo funciona esta red social. Instagram es la red más visual y completa, quizá por eso es la más vilipendiada por los malos usos. Da igual cuál sea tu tipo de negocio, si es B2C tienes que abrirte una cuenta en esta red social. Tiene una ventaja importante, llegas rapidísimo a mucha gente, y un inconveniente, conseguir contenido interesante al menos dos veces por semana supone invertir tiempo y dinero. Si vas a plantearte en serio usar Instagram para vender tus productos vas a necesitar fotos bonitas, infografías, vídeos… todo ello supone un coste que no todas las empresas pueden pagar. Sin meternos en el contenido, ¿Para quién es Instagram?

Más cuentas y más especializadas.

Quintly acaba de hacer público un interesante estudio sobre Instagram que puedes leer aquí. Casi el 62% de las cuentas tiene entre mil y cien mil seguidores. Es decir, es muy fácil conseguir llegar a mucha gente a través de los likes. Otro dato: cada vez hay más cuentas entre mil y diez mil usuarios. Este tipo de cuentas han aumentado un 33%. Y son, precisamente, las que nos interesan dado que hay microinfluencers que son más interesantes que las súper cuentas de millones de seguidores ¿por qué? Por simple especialización. Nos importa más un like de gente de nuestro sector target que el de Kim Kardashian si lo que buscamos es aumentar el ratio de ventas.

Los vídeos logran un 21% de interacciones más.

Sabemos que invertir en vídeo es un esfuerzo, pero es que está más que comprobado que funcionan. Un carrusel de imágenes tendrá un 2,2% más de visitas que cualquier foto estática de tu perfil, pero es que un vídeo tendrá un 21,2% más. Es decir, si quieres vender productos, invertir en enseñarlos en vídeo por Instagram es un win-win.

300 caracteres, ¡no más!

Instagram es una red visual. Puedes pone un pequeño comentario en el pie de foto con algo de contexto sobre el producto o tus servicios, pero con cabeza. Cuanto más largo sea el texto menos probable es que lo lean. Un consejo sencillo es remitirles a tu web para más información. Con este sistema consigues visitas y trabajas tu omnicanalidad.

Uno o dos hastags, no te pases.

Por supuesto que tienes que añadir hastags que creas que son necesarios pero, por favor, con sentido común. #todos #odiamos #leer #así Nos complica la vida y no tiene sentido ¿realmente te interesa aparecer en esos hastags? Da información concisa y piensa bien uno o dos hastag en los que te interese que te encuentren. Menos es más casi siempre en Instagram.

¿Emojis? En su justa medida, please.

Sabemos que tenemos que llegar a las nuevas generaciones, pero a no ser que esté justificadísimo por el contexto intentemos huir de los emoticonos. Una cara sonriente o una carcajada pueden ayudarnos a subrayar el tono comunicativo de nuestra marca, pero no es necesario llenar los comentarios de corazones de colores o manitas arriba.

En resumen, si quieres utilizar Instagram para vender tus productos vas a tener que cuidar mucho las imágenes que compartes, grabar vídeos de buena calidad, pensar bien los hastag, dar información clara y concisa y encontrar un tono comunicativo amable. Si te resulta demasiado complicado ya sabes que en laLondonderry somos especialistas en redes. Ponte en contacto con nosotras y te asesoramos.